Romper el marco.
En 1946, en Buenos Aires, tres artistas decidieron que el borde de un cuadro también podía cambiar. Esta es su historia, y la razón por la que el marco de ECG viene de ahí.

Una revista de un solo número.
En el verano de 1944 salió en Buenos Aires Arturo, una revista de artes abstractas. La editaban los uruguayos Carmelo Arden Quin y Rhod Rothfuss, el poeta argentino Edgar Bayley y un joven nacido en Košice, en la actual Eslovaquia, que firmaba Gyula Kosice.
Iban a publicarla cuatro veces al año, una por estación. Salió una sola vez. En ese número escribieron también el brasileño Murilo Mendes, el chileno Vicente Huidobro y el uruguayo Joaquín Torres-García.
La palabra que la atravesaba era invención. Querían dejar atrás el realismo, el simbolismo y el primitivismo, y hacer un arte que no copiara nada.
El marco también es parte de la obra.
En ese mismo número, Rothfuss publicó «El marco: un problema de plástica actual». Durante siglos la pintura había vivido dentro de un rectángulo. Rothfuss escribió que ese borde le estorbaba a la obra.
De ahí salió el marco recortado: cuadros con forma irregular, donde el borde se dibuja junto con la pintura.
Un movimiento con nombre propio.
En 1946, Kosice, Arden Quin y Rothfuss fundaron el movimiento Madí y presentaron su manifiesto. El origen del nombre todavía se discute entre quienes lo estudian.
Lo que hicieron no se discute. Rechazaron el marco rectangular, pintaron sobre lienzos recortados, pusieron piezas que se mueven y borraron la línea entre pintura y escultura.
Kosice armó en 1944 Röyi, una escultura de madera unida con tornillos y tuercas de mariposa que se podía mover. En 1946 hizo Estructura lumínica Madí 6, con gas neón. Fue de los primeros en usar el neón y el agua como materia de una obra. Las dos piezas están hoy en el Museo de Bellas Artes de Houston.
Del Río de la Plata al mundo.
En 1948, Kosice y Rothfuss expusieron en el Salon des Réalités Nouvelles de París. Arden Quin se fue a París ese mismo año y siguió con Madí desde allá hasta su muerte, en 2010.
El grupo publicó la revista Arte Madí Universal para cruzar ideas con artistas abstractos de otros países. Su forma de trabajar influyó en el movimiento neoconcreto que nació en Brasil en los años cincuenta.
Hoy hay obras Madí en el Museo de Arte Moderno de Nueva York, y en Dallas existe un museo dedicado al movimiento.
Un borde que también puede cambiar.
Cuando buscamos el complemento del logo de ECG queríamos una forma con historia, firme y sin adorno, que no se pareciera a la de ninguna firma grande.
La encontramos en Buenos Aires. Unos artistas del Río de la Plata conocían lo que se hacía en Europa y lo empujaron un paso más: el borde también podía cambiar.
El marco de ECG viene de ahí. Es un polígono terracota, arriba a la derecha de la G, que ya no es rectángulo y se sostiene firme. Dice lo que somos sin nombrar a nadie: una firma que no se conforma con el molde de la consultoría de siempre.
Fuentes
- 1Archivo ICAA, Museo de Bellas Artes de Houston: Arturo, revista de artes abstractas, n.º 1 (verano de 1944)
- 2Archivo ICAA, Museo de Bellas Artes de Houston: Arte Concreto-Invención (1945) y sus artistas
- 3Museo de Bellas Artes de Houston: «Gyula Kosice and the Rise of the Argentinean Avant-Garde» (2016)
- 4Tate: «Arte Madí»
- 5Museo de Arte Moderno de Nueva York: Rhod Rothfuss, Yellow Quadrangle
- 6Wikipedia: Rhod Rothfuss (el texto «El marco»)
- 7Wikipedia: Carmelo Arden Quin (París y Dallas)
- 8Wikipedia: Madí (el origen del nombre)